Archivo de la categoría: Cosas que NO…

Fail total…

Vaya cara que se le queda al pobre hombre! Y es un espanto la elección de los niños…


Sin más palabras

Pero sin menos tampoco.

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Los cambios estúpidos

Fijaos bien en esta imagen:

Autobús en Madrid

 

Como podéis comprobar, los autobuses antes eran rojos. De TODA LA VIDA han sido rojos en Madrid. Hasta que hace unos años, el partido político en el poder, decidió que la inversión de dinero público para cambiarlos al ¿coincidencia? color de su agrupación merecía la pena.Realmente fue un cambio rápido, casi no coincidieron los autobuses de ambos colores más que unas semanas en las calles de la ciudad.

No sé por qué, con la de cosas horribles que nos enteramos por la prensa de nuestra “maravillosa” clase política, esto me hace hervir la sangre.

Y es que parece que nadie se da cuenta del cambio, que nos toman por imbéciles, y juegan con nuestro subconsciente.

Que lo sepáis, antes los autobuses de Madrid, no eran azules… Y que lo añadan a la publicidad del billete sencillo de metro, que total, como ya es más falsa que un duro de madera qué va a importar…


Cosas que NO… (III) – Los baños de chica sin colgador

El finde estuve en un centro comercial. El motivo no viene al caso, hoy hablamos de otra cosa. Tuve necesidades fisiológicas, localicé un baño…

Hasta ahí perfecto. Bien señalizados, grandes “aparentemente”, limpios, más de 5 cabinas…

Pero era una trampa. Para que me confiara…

Allí que entro yo con mi bolso, una bolsa de compras y el abrigo puesto.

Entro es un decir, es más correcto decir que adopté postura cual pieza de tetris que se precie pues el espacio es justo para que la puerta abra sin dar a la taza. Por milímetros. Oyes, que ni el de bricomanía lo ajusta tanto.

Y busco… Sin resultado. ¡No hay colgador!

Bueno, que no cunda el pánico. Coloco la bolsa de las compras en el suelo, encima encajo el bolso. Se tambalea, mierda, si es que a mí ni de pequeña me gustaba jugar al tozudo que yo era más de CinExin, por eso voy tanto al cine ahora… Eso otro día que me pierdo con mis asociaciones.

Vale, ahora ¿qué hago con el abrigo? Me lo quito, valoro dejarlo encima de la pila improvisada de bolso-bolsa. Ni de coña, mis habilidades no son tan buenas, se caerá al suelo, y asumámoslo, es un baño público. Eso está puerco sí o sí. Ahí no lo suelto. Me lo pongo de nuevo.

Bueno, pues nada, se hace pipí con él, no es para tanto. Intentas ni rozar mínimamente la taza con ningún centímetro de piel… Y a la vez no tirar la pila que tanto ha costado construir. Y en eso estás hiper concentrada cuando…

La capucha. Se baja y se me queda en la cabeza. Mierda. Parezco un esquimal. Ains.

Y ya si en el proceso de evacuar sin tocar nada, ni tirar nada, además tienes que estar pendiente de que no te abra nadie la puerta porque esté jodida la cerradura… ¡es mucho más entretenido dónde va a parar! Por que claro, la gente ese arduo proceso de llamar, esperar a ver si te contestan y pasar sólo si no oyes nada… Como que no va con ellos. A la próxima que me abra la puerta de golpe le grito, se va a llevar un susto que se va a cagar (si quiere literalmente, no hay mejor sitio)… que he estado ensayando. 😉

Joder, señor arquitecto o quien sea el encargado que diseña los baños públicos, ¿tanto cuesta poner una perchita? Un colgador de nada. O en su defecto, si no quieren gastarse el dinero, hagan los tiradores de la puerta una pizca más grandes y servirían igual.

En serio, es una cosa necesaria. Al menos para las chicas. Bueno para mí seguro.

Que digo yo, ¿para qué tanto espacio para los lavabos? Si la gente en general es muy “así” y no se lava las manos, sólo se mira al espejo a retocarse. Con las manos sucias. Y se pira. A comer probablemente.

Ale, ya me he desahogado.


Cosas que NO… (II)

Continuamos la lista, hoy vamos con handicaps olorosos:

KO: Gente que huele mal en el metro – Yo lo entendería, bajo determinadas circunstancias, a las 9 de la noche, pero no por la mañana… ¡¡Agua y jabón señores!! O en su defecto no se agarren a las barras de arriba y desplieguen su odeur que deja a mi pituitaria pocha…

KO: Chicos que huelen a vainilla… – Sólo se me ocurre preguntar ¿por qué?

KO: Gente que cocina sardinas en un patio interior. –  Una putada oyes.

KO: Señoras que van por el Corte Inglés o perfumería similar y se echan de tooodos los probadores que pillan. – Verídico, yo conozco al menos a dos.

KO: El olor a rosa. – Todavía el natural… pase. Pero si alguna vez queréis verme malísima, ya sabéis. Poto a la mínima.

KO: EL OLOR A TABACO. – Simplemente repugnante.

Es que esta mañana estaba escuchando en Anda Ya al muy poco valorado Carlos Navarro “El Yoyas” y me ha inspirado oyes.


Cosas que SÍ! y Cosas que NO…

Voy a empezar una serie de post sobre cosas que me gusten, o no… Y es que lo importante son los pequeños detalles en la vida ¿o no?

La idea no me ha venido por ciencia infusa, sino que me he “inspirado” en 1000awesomethings.com. Os la dejo para que le echéis un ojo.

OK: La primera noche que duermo con el edredón después del calor del verano! – Aunque haya que dormir con la ventana abierta para que te entre aire y te despierte la luz por que no está bajada al ras la persiana… merece la pena.

KO: Postear desde la PDA… – Es un reto a la paciencia, y se te acabará la batería antes, o te tirarás 1 hora pegada al enchufe…

De hecho he tenido que editar el post porque me olvidé de pegar el enlace y no fui capaz con mi móvil… Ains.


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